Es uno de los regalos clásicos del día del padre, pero puedes hacer que sea mucho más especial si lo fabricas tú mismo. Recorta el marco en un trozo de cartón y envuélvelo poco a poco con tiras de papel mojado (un periódico viejo también sirve) hasta que adquiera la consistencia que deseas. Se solidificará cuando se seque y así podrás completarlo con tu fotografía favorita.