La familia interfiere en nuestra relación

Mi nombre es D. Mi problemita es el siguiente: mi chico y yo llevamos 1 año y 2 meses y la relación ha sido buena. Lo único y que ha estado ahí siempre y de lo que ya estoy cansada es de tener que tolerar el comportamiento de sus hermanas conmigo. Ellas son unas chicas mal educadas y antipáticas. No saludan y se ríen de mí o hablan y te invitan a entrar en la conversación pero en el momento que tú hablas, te ignoran. Yo la verdad trato de ser simpática pero es muy incomodo estar en un sitio y que se comporten así. Él se da cuenta y dice que ellas son así, raras, que a quien le debe importar como soy en realidad es a él pero a mí no me gusta eso de que él no quiera hacer cosas en las que estemos las tres juntas, porque siempre pasa alguna cosa. Él tampoco habla mucho con ellas y les ha explicado que deben darse cuenta de que hay alguien en su vida y que me den el lugar que me corresponde. He estado a punto de terminar con él, pero pienso que por esa razón no merece la pena. Así que le he dado un ultimátum: o me da el lugar que me corresponde y hace que todo sea diferente o terminamos ya que no creo que una relación así no creo que llegue muy lejos. Saludos, D.

Hola D: Efectivamente, la relación con la familia política suele ser una de las pruebas a las que se tiene que enfrentar una pareja y probar su solidez. Tu novio se encuentra entre la espada y la pared pero, una vez que se elije pareja, ésta pasa a un primer plano y la familia de origen pasa al segundo. Por mucho que él les eche a sus hermanas un bonito discurso, ellas van a seguir actuando igual de "raras" o de desconsideradas. Es bueno que tu también sepas que ellas van a estar ahí para toda la vida si sigues con tu novio, así que lo mejor es que, en vez de darle un ultimátum, como él ya se ha dado cuenta de lo que ocurre, os pongáis de acuerdo sobre cómo vais a actuar al unísono cuando sucedan situaciones como las que relatas.

Como sugerencia (podéis añadir vosotros otras opciones que se os ocurran), cuando ellas se porten así, tu novio y tu podéis empezar a hablar de vuestras cosas, ignorándolas. O, tranquilamente, os podéis hacer una señal que os sirva para poneros en pie y marcharos. Cuando ellas repliquen, no entréis en justificaciones ni en explicaciones, porque esta conversación ya la habéis tenido. Simplemente, y con mucha serenidad, les diréis que no vais a estar con ellas o participar de sus conversaciones mientras no cambien de actitud (y no diréis ni haréis nada más, aunque se enfaden o monten un numerito). Eso si, tenéis que estar completamente de acuerdo, y que no haya fisuras entre los dos. Si las hubiera, las habláis a solas, pero no delante de ellas, pues el objetivo será pulir la forma de actuar o los acuerdos a los que lleguéis. Esto te hará sentir mejor, ayudará a tu novio a ponerte en el sitio que te mereces, y os hará sentir mas cómplices y unidos. Si sabéis aprovechar la adversidad, ésta puede ser para vuestro beneficio.