Mi marido me es infiel, pero no sé si dejarle porque tenemos un bebé

Tengo una relación desde hace seis años, y hace un año tuvimos un bebé. Mi pareja deseaba mucho tener un niño, ya que él no había podido criar a sus otros hijos, que tuvo de una relación anterior.

Pero después de que naciese nuestro bebé, una de sus hijas me dijo que su padre estaba saliendo con otra persona. Me deprimí mucho, porque no me lo esperaba en absoluto. Él me decía que me había vuelto loca, que no era verdad.

Pero hace algunos días, le vi con esta persona con la que me está siendo infiel. Al principio lo negó todo. Pero ahora ya no lo niega. Simplemente me dice que la mujer a la que quiere soy yo.

Pero yo no puedo vivir con la rabia que siento porque me haya engañado durante tanto tiempo. Sin embargo, nuestro hijo es todavía muy pequeño, creo que necesita un padre, y además él se hace cargo en todo lo económico de nosotros dos, porque sólo con mi trabajo yo no podría mantener al bebé. Y no quiero que mi hijo pase necesidades o que sufra por esto.

¿Qué puedo hacer? Estoy muy confundida, y no sé qué decisión tomar, ¿puedes ayudarme? Atentamente, Z.

Z., me imagino que después de la desilusión que te has llevado, la única razón que te está manteniendo a su lado es la de garantizar que a tu (y su) hijo y a ti (para la crianza, que es muy dura) no os falte de nada.

Esto te va a suponer tener que sacrificarte estando con una persona que ya sabes objetivamente que te miente y que incluso te niega la evidencia (desventaja), pero que os mantiene a ti y a tu hijo económicamente (ventaja). O bien, te desvinculas de él y te liberas emocional y afectivamente (ventaja), pero te encuentras con menos recursos para sacar adelante a tu hijo, a lo que habría que añadir el estrés que esto supone (desventaja).

Tienes que tomar una decisión. Analiza los pros y los contras de cada una, y analiza también soluciones alternativas de la misma manera (estar con él un tiempo hasta que el niño sea mayor; o buscarte un trabajo mejor remunerado o complementario; o ver qué otras ayudas tienes para la crianza; etc.). Eso sí: toma una decisión bien ponderada, y tira hacia delante con ella. Si después tienes que hacer alguna corrección, mejor será eso que caer en la confusión de no decidir nada o, peor aún, que sean los demás quienes decidan por ti.

Busca lo que te haga más feliz, pues es la única manera en la que le podrás transmitir felicidad a tu hijo.