.
Actualizado: 04/07/2012 | Por MSN.es, .

¿Por qué jugar al aire libre beneficia al bebé?

En contacto con la naturaleza los niños se relajan mucho y se vuelven más observadores y atentos. ¡No hay lugar más sano para disfrutar con tu hijo!


¿Por qué jugar al aire libre beneficia al bebé?

Richard Louv, periodista y asesor del Comité de Desarrollo Infantil de Estados Unidos, realizó hace tiempo un estudio sobre los juegos y actividades que los padres practican con sus hijos.

Y analizando los datos de los últimos 50 años, llegó a una conclusión preocupante: cada vez son más los que no se practican al aire libre, con lo que los niños de hoy tienen mucho menos contacto con la naturaleza que sus progenitores y abuelos.

En ello influyen varios factores: la expansión urbanística, la tecnología, los cambios en los hábitos de vida...

UN ENTORNO SALUDABLE

Es tan poco el tiempo diario que nuestros pequeños pasan al aire libre que Louv incluso se atreve a hablar de un "trastorno de déficit de naturaleza", que se asocia con problemas como falta de concentración, hiperactividad, obesidad...

Por suerte, el remedio contra esta alteración es muy sencillo: acercar a los niños a la naturaleza. Y es que el simple hecho de respirar aire puro, gatear por el césped u observar a una perra con sus cachorritos ya son experiencias importantísimas para los pequeños... ¡Y el impacto que les causan es enorme!

De hecho, una investigación realizada en Suecia demostró que los pequeños que van a guarderías situadas en un entorno verde tienen un desarrollo motor más óptimo que los que van a escuelas infantiles sin jardín.

Otros estudios alertan de que nuestros niños están expuestos a demasiados estímulos desde una edad muy temprana (televisión, ordenador...), lo que supone un bombardeo continuo de información que su cerebro no puede asimilar.

Sin embargo, la naturaleza tiene el poder de relajar a los niños y de devolverles la tranquilidad. Gracias a los ratitos que pasan al aire libre, entrenan y mejoran sus capacidades de atención y concentración y logran una mayor sensación de bienestar.

PERCEPCIONES MUY GRATAS


La naturaleza nos brinda cuatro elementos básicos: aire, sol, agua y tierra. El simple hecho de pasear al bebé en el cochecito hace que perciba el frescor de la brisa, los rayos del sol, los cantos de los pájaros y el olor de las flores.

Aunque esté dormido permanece conectado con su hábitat natural y este entorno le produce un sueño más reparador que cuando se duerme en un centro comercial. Y lo mejor de todo es que estas sensaciones tan agradables quedan grabadas en su memoria para siempre.

Además, a los niños les encanta jugar al aire libre, y la naturaleza les regala muchos "juguetes": piedrecitas, arena, ramas, flores... Utilizándolos se inventan sus propios entretenimientos, lo que estimula su fantasía y su inteligencia. Y si a esto se une el placer que les produce compartir la diversión con sus padres, los beneficios que obtienen son enormes.

(Continua)

En Twitter

No hay tweets disponibles
0Comentario
ArribaAbajo