Reconoce su esfuerzo

Los niños tienen tanta energía que parecen incansables, y pueden pasarse horas jugando, gritando y corriendo sin parar. Pero, en el caso de los niños con un Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), este exceso de energía viene acompañado de problemas de atención, pérdida de interés ante cualquier estímulo, bajo rendimiento escolar y dificultad para relacionarse. Todos estos problemas pueden superarse si padres e hijos trabajan muy duro. Si es tu caso, te contamos cómo manejar mejor su exceso de energía.