Curar el cordón umbilical del bebé

Durante el embarazo tu bebé estuvo unido a ti por el cordón umbilical y a través de él le aportaste el oxígeno y los nutrientes que necesitaba para vivir y desarrollarse.

Tras el parto, el cordón pierde su utilidad y el médico lo sujeta entre dos pinzas hemostáticas (contienen la hemorragia) y lo corta a unos 4 centímetros del abdomen del bebé. Después pinza el trozo de cordón sobrante con unos clips especiales de plástico.

El ombligo del bebé sufrirá un proceso de autodestrucción sin infección al que sigue el desprendimiento del resto del cordón. Queda una herida que se curará en los días siguientes.

Desde el inicio de este proceso tendrás que cuidar el ombligo de tu pequeño. En el hospital, la matrona o la enfermera te enseñarán cómo hacer las curas diarias para evitar que se infecte.

Limpiar y desinfectar

El muñón del cordón umbilical es la fuente de infección más frecuente en los recién nacidos. Por eso tendrás que limpiarlo con cuidado.

Sigue estos pasos:

1.Después de lavarte las manos, retira la gasita que envuelve el trozo de cordón. Si está pegada, humedécela con un poco de solución antiséptica y te resultará fácil desprenderla.

2.Moja una gasa estéril con solución antiséptica y limpia con suaves toques la herida y la piel de alrededor. Puedes emplear alcohol de 70º o clorohexidina, un líquido antiséptico transparente. Son más decuados que el mercurocromo (el antiséptico de color rojo), ya que facilitan la valoración de la herida (si enrojece puede existir una infección). Una advertencia: no puedes emplear un antiséptico con base de yodo ya que el bebé puede absorberlo a través de la piel y sufrir problemas de tiroides.

3.Seca muy bien la zona. Coge otra gasa empapada en alcohol y enróllala alrededor del cordón. Cuando le pongas el pañal, sujeta con éste el apósito, pero sin que le oprima el abdomen.

4.Tienes que hacer esta cura tres o cuatro veces al día, aprovechando los cambios de pañal, y cambiarle la gasita siempre que se le moje o se le ensucie. La herida debe estar siempre limpia y seca.

La caída del cordón umbilical suele ocurrir entre 3 y 10 días después del nacimiento, aunque a veces se retrasa hasta las dos semanas, algo más frecuente en los bebés nacidos por cesárea. Es normal que la herida supure un poco durante uno o dos días. Su cicatrización suele producirse de 3 a 5 días después de la caída del muñón.