Las reinas de las pasarelas

Temporada tras temporada se hace difícil recordar los nombres y nacionalidades -predominan las americanas y las europeas del este- de las nuevas tops de la pasarela, pero sus rostros, sin embargo, permanecen en nuestras retinas. Son bellezas puras, de miradas penetrantes, rasgos suaves y una capacidad camaleónica para transformarse. Estas son las diez modelos que ocuparán el reinado durante esta temporada. No todas se mantendrán en el olimpo en el que permanecen Kate Moss, Gisele Bundchen o Karolina Kurkova, pero, a día de hoy, son las caras que hay que conocer. A la cabeza está Iselin Steiro, una noruega que ya está en boca de todo el mundo. Es habitual de las ediciones francesa e italiana de la revista Vogue, y ya ha protagonizado campañas de Adidaas, Benetton, Jil Stuart, Hugo Boss, Dolce&Gabbana, Loewe, Versace o Chanel. Iselin asegura que a finales de este año dejará las pasarelas para estudiar arquitectura en la universidad. La reina busca sustituta. Ésta podría ser Behati Prinsloo. Con solo 17 años, esta modelo blanca nacida en Namibia y descubierta por Sarah Doukas (la responsable del fenómeno Kate Moss) ya ha sido la imagen de H&M y Kart Geiger. Sus impecables credenciales incluyen haber sido inmortalizada por fotógrafos de la talla de Mario Testino y Paolo Roversi. También promete dar mucho que hablar la canadiense Coco Rocha. Tiene 18 años, es alta con unos intensos ojos azules y una melena larga, casi tan eterna como sus piernas. Su belleza lánguida de rasgos perfectos le ha servido para conseguir un preciado trofeo, la portada de Vogue Italia. Además, ha conseguido introducirse en el selecto club de las maniquís de alta costura. La rusa Anna Mariya Urazhevskaya también saborea el éxito en las pasarelas. Se le ha podido ver recientemente en las campañas de CK, Hermés Perfumes o Blumarine y ha tenido el honor de abrir el desfile de Prada. Entre sus innumerables virtudes, de ella se suele destacar que aguanta un primer plano como nadie. Como prueba, la portada de Vogue Francia de mayo de 2006. Lindsay Ellington, una norteamericana de Iowa con un cuerpo perfecto que le ha servido como pasaporte para aterrizar en la pasarela de la firma de lencería Victoria's Secret, un desfile espectáculo que reúne cada año a las mujeres más bellas del mundo. Además, Lindsay ha sido imagen de las firmas Dolce & Gabbana, que no se han resistido a sus grandes ojos y a su expresivo rostro. Con sólo 18 años, Katarina Ivanovska puede presumir de haber conseguido convertirse en imagen de D&G, un contrato que promete ser el primero de una larga lista. A su favor, unos rasgos naturales, una mirada serena y la actitud de una auténtica supermodelo. Igual le pasa a Irina Lazarenau. De boca menuda y ojos almendrados acaparó la atención internacional tras su portada en el Vogue Italia. Posee una belleza diferente, con un toque incluso inquietante, que funciona a la perfección con la personalidad que demuestra sobre la pasarela y que le ha servido para convertirse en una de las habituales del circuito de las semanas de la moda internacionales. La francesa Leah de Wavrin también ha conquistado el difícil mundo de los desfiles en tiempo récord. Llegó la pasada temporada y ahora es imprescindible en las pasarelas más importantes, gracias a su melena rubia, su boca carnosa y unos rasgos que le permiten transformarse en cada sesión fotográfica. Las dos últimas reinas de la moda son Rachel Alexander y Bette Franke. Americana de pelo negro, ojos azules, piel blanca y aspecto agresivo la primera y holandesa, pelirroja y dulce la segunda han conseguido desfilar para los mejores diseñadores esta temporada. Por Jose Luis Díez Garde.