Espíritu nómada

Lejos de la estética lady y un tanto snob que caracterizó el uso de las pieles de pelo largo en la década de los 90, los abrigos y chalecos más cálidos del invierno se renuevan según los parámetros de una estética mucho más agreste y salvaje. Es como si el prototipo romántico de explorador se reeditara ahora en clave femenina pero igualmente rústica. Así, los abriguitos tres cuartos de manga francesa dejan paso a chaquetones gruesos y mucho más cortos y los coquetos bolsos de asa corta forrados de piel, se quedan atrás a favor de zurrones que exigen ser llevados en bandolera. El visón, el zorro y el conejo son las pieles que mejor se adaptan a esta nueva reinterpretación del mito de David Crockett, pero también el astracán teñido se cuela en las pasarelas internacionales revelando nuevos y originales usos. Loewe, Fendi e Isabel Marant escogen la prenda de piel por excelencia –el abrigo- para ofrecer sus personales versiones de este nuevo explorador. Pero también Marni, Missoni y Miu Miu adaptan este nueva estética a originales accesorios destinados a convertirse en el arma más eficaz y elegante contra el frío. Por Cecilia Casero.