J Paul Getty hizo su fortuna durante la Gran Depresión, y tuvo intereses en unas 200 empresas, incluyendo la Getty Oil Company. En 1966, el Libro Guinnes de los Records le nombró el ciudadano privado más rico, y cuando murió en 1976, contaba con una fortuna de unos dos mil millones de dólares de la época. Pero Getty era un rácano de campeonato, e incluso tenía un teléfono de pago instalado en su mansión inglesa. También se hizo famoso por no pagar un chantaje de 17 millones de dólares por su nieto adolescente, que había sido secuestrado en Roma en los 70. Después de negarse a pagar, los secuestradores mandaron una oreja del chico por correo a un periódico. Al final, Getty acordó para un rescate reducido a 2.2 millones.