CIUDAD REAL, 12 (EUROPA PRESS)

El Servicio de Alergología del Hospital General 'La Mancha Centro' de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), dependiente del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha comenzado a desensibilizar a niños alérgicos a proteínas de leche de vaca con resultados muy satisfactorios hasta el momento, y prevé ampliar esta técnica también con pacientes alérgicos a huevo.

Con esta nueva prestación, el hospital alcazareño mejora la calidad de vida de los más pequeños de su área de referencia, asegurando su tolerancia a la leche o al huevo de forma completa o parcial. Ésta última es para protegerlos de pequeñas dosis contenidas en algunos alimentos, ya sea por trazas o porque en el envase no se especifique los ingredientes (alérgeno oculto) o se haga de forma poco clara (sinónimos), según ha informado la Junta en nota de prensa.

La desensibilización o inducción de tolerancia oral (SOTI) es una nueva alternativa terapéutica de la que ya se han beneficiado cuatro niños del área sanitaria Mancha Centro, cuyo tratamiento consiste en administrar progresivamente dosis cada vez mayores del alimento en cuestión hasta llegar a completar la dosis habitual diaria que tomaría una persona que no es alérgica (en el caso de la leche 250 ml.). La inducción de tolerancia oral ha sido realizada con éxito con múltiples alimentos, siendo la leche y el huevo los que tienen mayor interés en nuestro entorno.

Nace como una alternativa al tratamiento tradicional de la alergia a alimentos, la dieta de evitación, la cual, según la alergóloga del Mancha Centro, Rocío Candón, es difícil de realizar y sólo segura si se lleva a cabo de forma estricta. "Ésta plantea problemas como la sobreprotección de niños, limitación social (asistencia del niño al colegio, fiestas o comidas fuera de casa), repercusión económica (alimentos adaptados), problemas nutricionales, déficits nutricionales en alérgicos a leche de vaca o a pescados (menor aporte de proteínas y calcio), hipovitaminosis en alérgicos a frutas, etc., y la más grave, el riesgo de ingestión accidental", según la especialista.

CADA VEZ HAY MÁS ALÉRGICOS

La alergia a alimentos es un problema que en la actualidad afecta a entre un 4 y 10% de la población general, cifra que va aumentando progresivamente. No existe una edad determinada para sufrir una alergia alimentaria, ya que para desarrollarla sólo es necesaria una sensibilización previa, es decir con la ingestión de una sola vez de un alimento, el organismo es capaz reconocer sus proteínas y producir una reacción alérgica.

Desde el Servicio de Alergología del Hospital General 'La Mancha Centro', cuyo responsable es el doctor Luis Alonso González, aconsejan que ante alguna molestia de picor de boca o de piel, erupción cutánea, náuseas, vómitos, tos o mareo tras la toma de algún alimento se consulte al médico, para tratamiento de la reacción y posterior estudio alergológico.

Cualquier alimento puede producir una reacción alérgica, pero los más frecuentemente implicados son el huevo y la leche en niños y las frutas, pescados y frutos secos en adultos.

Los pacientes que padecen alergia a alimentos durante la infancia, suelen tener una evolución, en la mayoría de los casos, hacia la tolerancia espontánea, pero una vez cumplidos aproximadamente los 6 años, la superación de la misma es más difícil e infrecuente, por lo que esta técnica aporta una alternativa útil y ventajosa frente a la clásica dieta de evitación vitalicia.