MADRID, 29 (EUROPA PRESS)

El recuento de folículos antrales permite conocer el estado de los ovúlos de una mujer y, por tanto, las posibilidades de que una mujer se quede embarazada, informa la ginecóloga de la Clínica Ginefiv, la doctora Victoria Verdú, quien advierte de que, a partir de los 35 años, la reserva ovárica experimenta una disminución "muy importante".

A pesar de que no todas las mujeres tienen la misma cantidad de óvulos en los ovarios, existen factores ambientales que hacen que la reserva ovárica tenga "un agotamiento en cuanto a óvulos antes o después", explica esta experta a Europa Press.

Así, una mujer que fuma mucho, que está en contacto con agentes tóxicos o que haya recibido quimioterapia tiene muchas más probabilidades de que su reserva ovárica disminuya antes, precisa.

Al igual que el estrés y el modo de vida que se lleva en estos momentos que, en su opinión, tienen un "peso fundamental" a la hora de que se reduzca esta reserva.

En general, la mujer nace con un millón de óvulos, un número que disminuye durante la infancia, hasta situarse en torno a los 400.000 con la primera menstruación y a los 200.000 con 30 años. De todos ellos, explica, unos "se activan y van a ovular, y otros se estropean".

Así, el recuento de folículos antrales que se hace a través de una ecografía ginecológica vaginal permite saber de "manera muy fácil" las posibilidades con las que cuenta una mujer a la hora de quedarse embarazada, señala.

De este modo, si la mujer tiene de 5 a 10 folículos en cada ovario podría decirse que cuenta con una reserva "óptima", informa Verdú. De contarse con menos de 5, aclara, sus probabilidades son menores pero, precisa, "si cuenta con 32 años sus expectativas son más altas que si lo deja para más adelante".

Otro método, añade, con el que poder conocer no solo la cantidad de folículos ováricos sino la calidad ovocitaria es el análisis de la hormona antimülleriana. "Dicha hormona es producida por los folículos del número de óvulos disponibles que presenta la mujer a cada edad", explica.

En general, unos trece años antes de que desaparezca la menstruación con la menopausia, la reserva ovárica empieza a disminuir, señala la ginecóloga, a la vez que añade que una de cada 100 mujeres tiene la menopausia antes de los 40 años y una de cada 10, antes de los 45.

Asimismo, reconoce que existe jóvenes menores de 35 años que sufre una disminución de su reserva ovárica de "manera precoz" por lo que aconseja que, si se tiene la intención de tener un hijo, se acuda al especialista con el objetivo de realizarse el recuento de folículos antrales. "Se trata de una manera de valorar nuestras expectativas reproductivas", ha apostillado.

MATERNIDAD A PARTIR DE LOS 40

Verdú recuerda el retraso de la edad en que se experimenta la maternidad en estos momentos, cuya media está en los 31 años, a consecuencia de la incorporación de la mujer en el mercado laboral. También vaticina el posible descenso en el número de hijos a consecuencia de la coyuntura económica actual.

No obstante, advierte de que, a partir de los 44 años, la maternidad "se pone muy complicada" y, en este sentido, apunta a que la tasa de nacidos vivos está en torno al 5 por ciento. "El riesgo de aborto se sitúa entre el 30 y 40 por ciento, cuando lo normal está en el 15", añade.

Por último, y en relación a las mujeres que han sido sometidas a quimioterapia para trata el cáncer que padecían, la ginecóloga reconoce que la reserva ovárica "suele estar disminuida o agotada". Sin embargo, precisa, que es el oncólogo el encargado de decidir si se procede a la estimulación ovárica aunque no sea un "seguro" de que la mujer vaya a quedarse embarazada.