MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

Las enfermedades infecciosas asociadas al agua suelen ocurrir en zonas donde la densidad de población está creciendo, según un nuevo análisis global de las condiciones económicas y ambientales que influyen en el riesgo de estos brotes. Un equipo de científicos de la Universidad estatal de Ohio ha construido una enorme base de datos que contiene información sobre, aproximadamente, 1.428 brotes de enfermedades relacionadas con el agua, registradas entre 1991 y 2008 en todo el mundo.

Mediante la combinación de los registros de los brotes con datos sobre una variedad de factores socio-ambientales de las regiones afectadas, los investigadores desarrollaron un modelo que puede ser utilizado para predecir los riesgos de brotes de enfermedades relacionadas con el agua en cualquier parte del mundo. La investigación ha sido publicada en 'PLoS Neglected Tropical Diseases'.

Existen cinco categorías diferentes de enfermedades asociadas al agua, en función del papel del agua en el proceso de transmisión de la enfermedad -la densidad de población es un factor de riesgo para todos los tipos de estas enfermedades. Además, el calor prolongado y excesivo ha demostrado ser un conductor de estas enfermedades, que se transmiten a las personas por picaduras de insectos. El estudio muestra que los brotes notificados tienden a ocurrir en Europa Occidental, África Central, el norte de la India y el sudeste asiático. Estas regiones, así como América Latina y el este de Brasil, están en mayor riesgo de sufrir futuros brotes de enfermedades relacionadas con el agua, que van desde 'E. coli', al dengue.

Los expertos estiman que un 4 por ciento de las muertes - casi 2 millones al año - y el 5,7 por ciento de las enfermedades, en todo el mundo, son causadas por enfermedades infecciosas relacionadas con el agua insalubre, el saneamiento y los problemas de higiene. El control de los factores socio-ambientales que afectan a los riesgos del desarrollo de enfermedades asociadas con el agua es un primer paso para orientar las políticas que dan prioridad a la distribución de recursos de salud en todo el mundo.

"Sabemos que el agua es esencial para la vida, pero también sabemos que es un vehículo que puede llevar a ciertos riesgos. Si entendemos los factores de riesgo de las enfermedades mejor, podremos informar sobre las políticas a seguir, y podremos advertir a ciertos lugares que están en proceso de cambio ambiental global", afirma Song Liang, autor principal del estudio y profesor de Ciencias de Salud Ambiental.

Entre los brotes notificados, el 70,9 por ciento eran enfermedades de origen hídrico, un 2,9 por ciento se debían directamente al agua, un 12,2 estaban relacionadas con el agua, un 6,8 con el lavado con agua, y un 7,3 por ciento con el agua dispersa. Casi la mitad fueron causadas por bacterias, un 40 por ciento por los virus, y el resto por los parásitos.

Los científicos han identificado todos los brotes notificados, pero no todos los factores socio-ambientales que influyeron en ellos. Por otro lado, el modelo predice que Europa Occidental, África Central y el norte de la India están en mayor riesgo de contraer enfermedades transmitidas por el agua, especialmente por 'E. coli', y que el riesgo en Europa se encuentra impulsado, principalmente, por las enfermedades transmitidas a través del agua de áreas recreativas. Los riesgos asociados con las enfermedades relacionadas con el agua, especialmente la esquistosomiasis, fueron más altos en el este de Brasil, el noroeste y centro de África, y el sureste de China.

Incluso con todos los datos disponibles, los investigadores sugieren que su base de datos representa sólo una fracción de los brotes actuales que se han producido, debido a que la falta de notificación de estas enfermedades es un problema común, especialmente en países en desarrollo.