MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

La crisis económica está retrasando la implantación de nuevos aparatos de cirugía robótica en España, según han explicado los expertos en el LXXVII Congreso Nacional de Urología de la Asociación Española de Urología (AEU) que se está celebrando estos días en Vigo (Pontevedra). Ejemplo de ello es que ningún hospital de Galicia cuente con ella, afirman.

Sin embargo, esta técnica sí se está empleando en 25 hospitales españoles para tratar los tumores urológicos. Para los especialistas, éste debe ser el camino a seguir, ya que la introducción de la robótica en este campo "proporciona mayor precisión en la disección e incisiones dentro del cuerpo".

En este sentido, el coordinador del Grupo de Endourología, Laparoscopia y Robótica de la AEU, el doctor Álvaro Serrano, ha indicado que comunidades como Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha o Baleares, "tenían prevista la incorporación de robots al arsenal quirúrgico de sus centros hospitalarios", pero por cuestiones económicas "han tomado la decisión de frenar su implantación".

Según su criterio, esta técnica "ha cambiado la actitud terapéutica frente a patologías como los tumores o la litiasis, en las que hoy en día se opta por una intervención menos agresiva y de alto poder resolutivo". Por ello, la sanidad privada "está apostando por ella con el objetivo de abrir el abanico de servicios de los hospitales a sus mutuas y, por tanto, ofrecer más prestaciones a sus asegurados", sostiene.

En concreto, en España la cifra de robots "está lejos" de los 500 con los que cuenta Estados Unidos, asegura Serrano. Esto se debe a que en Europa todavía "se está en la fase de potenciar la cirugía laparoscópica, mientras que los americanos ya han sustituido esta técnica por los robots", resuelve.

Por último, los expertos señalan en la visión tridimensional y en la eliminación del temblor de los movimientos de la mano otras de las ventajas de esta innovadora cirugía. Además, pese a ser una técnica con un coste elevado, "el gasto es relativo si se tiene en cuenta la reducción de las complicaciones asociadas a la operación", concluye Serrano.