En dos días han recabado más de 4.000 firmas contra los recortes en sanidad que luego enviarán a Sanidad

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Las organizaciones sindicales más representativas del sector sanitario, CSI-F, UGT, CC.OO y Satse, presentarán mañana jueves ante el Defensor del Pueblo una queja formal contra la reforma sanitaria impulsada por el Ministerio de Sanidad a través del Real Decreto-Ley 16/2012, que va a provocar un "recorte brutal" en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Esta iniciativa forma parte de un conjunto de actuaciones impulsadas para protestar contra esta reforma, que también ha incluido una recogida de firmas para hacerlas llegar a la titular del ramo, Ana Mato. En dos días que lleva la campaña han recabado ya más de 4.000 apoyos, y esperan conseguir un millón.

La reforma, según aseguran los sindicatos, es "otro paso más" en un objetivo "perfectamente planificado" que pretende situar al Sistema Nacional de Salud (SNS) en una situación que justifique su "supuesta ineficiencia", y con ello "posibilitar la entrada de la iniciativa privada y promover el doble aseguramiento sanitario".

Además, critican que incluye medidas que afectan a derechos básicos de los ciudadanos, ya que "se quiebra el derecho a la universalidad de las prestaciones, cambiando el derecho de ciudadanía por la condición de asegurado y bajo la justificación de la crisis económica, de la necesidad de ahorro y de no gastar lo que no se tiene".

Todo ello, según han asegurado, tendrá "graves consecuencias" en la calidad asistencial y en la atención sanitaria, que "de inmediato va a generar desigualdades entre la población, además de empeorar las condiciones laborales de todos los profesionales".

También alertan los sindicatos de que la nueva división de la cartera de servicios en tres niveles, en dos de los cuales habrá aportación del usuario o "repago".

"Rechazamos las medidas del Gobierno de copagos y repagos que recaen en los más débiles, más enfermos y más mayores, así como los recortes en necesidades básicas sanitarias porque nos afectan a todos, y la salud no puede ser objeto de mercadeo", según critican.